Celeste y el pequeño sajino culmina su Gira Escolar Amazónica llegando a más de mil niñas y niños
Después de recorrer tres regiones de la Amazonía peruana, Celeste y el pequeño sajino culminó su Gira Escolar Amazónica, una experiencia de distribución alternativa que permitió acercar la película a más de 800 niñas y niños, así como a jóvenes y comunidades educativas de San Martín, Ucayali y Amazonas.
La iniciativa, desarrollada con el apoyo de los Estímulos Económicos para la Cultura del Ministerio de Cultura, nació con el propósito de llevar el cine directamente a los territorios y generar espacios de encuentro alrededor de una historia ambientada en la Amazonía y dirigida especialmente a las infancias.

Durante su recorrido por San Martín, la película llegó a instituciones educativas como el Colegio Amazónica de Moyobamba, el COAR San Martín, el colegio Lucila Portocarrero de Rioja y centros educativos de Aguas Verdes y Paraíso. La gira continuó posteriormente en Ucayali, donde se realizaron proyecciones en instituciones educativas de la región.
La última etapa del recorrido tuvo lugar en Amazonas, con una función en el COAR Amazonas y una proyección especial en la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas, en Chachapoyas, ampliando el diálogo de la película hacia estudiantes y público universitario.
Más que llevar una película
La Gira Escolar Amazónica planteó una pregunta fundamental: ¿cómo acercar el cine a públicos que muchas veces se encuentran lejos de los circuitos tradicionales de exhibición?
La respuesta fue salir de las salas y llevar la experiencia cinematográfica hasta las escuelas.
Cada función permitió generar un encuentro directo con los públicos, acompañado de actividades de presentación, diálogo y mediación. De esta manera, la película se convirtió en un punto de partida para conversar sobre la biodiversidad amazónica, la protección de los animales, la identidad cultural y la relación entre las personas y la naturaleza.
Para el equipo de Celeste y el pequeño sajino, la experiencia también significó una oportunidad para observar cómo distintas edades y comunidades reciben una película de ritmo contemplativo y profundamente vinculada con el territorio amazónico.
800 historias detrás de una cifra
Al culminar esta primera experiencia de distribución alternativa, más de 800 niñas y niños han podido encontrarse con Celeste y el pequeño sajino.
Pero detrás de esa cifra existen cientos de encuentros: estudiantes que vieron cine peruano en su propia escuela, docentes que participaron de las conversaciones, familias que compartieron la experiencia y jóvenes que pudieron acercarse a una producción cinematográfica nacida desde la Amazonía.
El proyecto deja así una primera evidencia de que existen públicos para el cine peruano en los territorios amazónicos y que es posible generar nuevas formas de circulación más allá de las salas comerciales.
“Llevar una película a una escuela es también llevar una posibilidad: la posibilidad de encontrarse con otras historias, reconocerse en ellas y descubrir que el cine también puede hablar desde nuestro territorio.”
Una gira que termina, una experiencia que continúa
El cierre de esta primera gira no representa el final del proyecto. Por el contrario, abre nuevas posibilidades para continuar desarrollando estrategias de distribución, formación de públicos y mediación cinematográfica en la Amazonía.
Celeste y el pequeño sajino busca que esta experiencia pueda replicarse en más comunidades e instituciones educativas, sumando a empresas, organizaciones, instituciones públicas y personas que quieran contribuir a que el cine peruano siga llegando a lugares donde las oportunidades de acceso cultural todavía son limitadas.
La película terminó su recorrido. Pero la historia que comenzó en la pantalla continúa en cada niña, niño y joven que pudo verla.


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